Me late el corazón a mil millas por hora.
Nunca he estado tan nerviosa en mi vida…
Porque es la primera vez que hago paracaidismo.
Vuelo alto por el cielo de la Isla de Hawái…
A segundos de saltar del avión…
Y descender a 3.6 kilómetros del suelo.
El piloto se da vuelta en el asiento frontal con una gran sonrisa.
Piloto
Piloto
¡Ya es hora!
El terror del momento me invade completamente.
Kiley
Kiley
No creo que pueda hacerlo.
Nate, mi instructor, se inclina hacia mi hombro.
Un arnés nos une a los dos.
Nate
Nate
Oye…
Sus dulces ojos cafés me dan un alivio instantáneo.
Sonríe alentadoramente.
Nate
Nate
Claro que puedes.
Dios mío.
Creo que me enamoré de mi instructor de paracaidismo.
¿Quién podría culparme?
Nunca he conocido a alguien tan controlado como Nate.
Es muy calmado.
Además, es increíblemente tierno.
Y ni hablar de lo increíblemente guapo que es.
Lo miro fijamente a los ojos.
Nate
Nate
¿Estás lista?
No contesto.
Solo miro por el borde.
Siento como si mi corazón fuera a explotar.
Nate
Nate
A la cuenta de tres. ¿Lista?
Kiley
Kiley
No.
Nate sonríe.
Nate
Nate
Sí.
Nate
Nate
Uno... dos...
¡PUF!
Grito con todas mis fuerzas mientras caemos en picada.
El impulso inicial es como una montaña rusa.
Pero luego todo va más despacio.
Y es como si flotara.
Kiley
Kiley
¡Esto es increíble!
Pasan unos segundos más...
Y luego Nate saca el paracaídas.
Inmediatamente nos impulsa hacia arriba.
Y luego sucede algo raro.
Nos desviamos hacia el oeste y empezamos a descender rápido.
Demasiado rápido.
Miro hacia arriba.
El paracaídas está enredado.
Nate
Nate
¡Maldición!
Kiley
Kiley
¡¿Maldición?!
Nate saca una navaja suiza de su bolsillo trasero...
Y comienza a cortar las correas del paracaídas.
Mientras tanto, estamos prácticamente de lado...
Y ganando velocidad.
Nos precipitamos a la tierra a una velocidad aterradora.
Kiley
Kiley
¡Nate! ¡¿Qué está pasando?!
Nate
Nate
Dame un momento.
Permanece intensamente concentrado.
Y de repente...
¡ZAS!
Corta el paracaídas enredado.
Kiley
Kiley
¡¿Ahora qué?!
Nate
Nate
Esperemos que funcione el paracaídas auxiliar.
Kiley
Kiley
¡¿Qué?!
¡PUF!
Saca el paracaídas auxiliar.
Se abre sin problemas.
Pero todavía estamos en graves problemas.
Abrió el paracaídas demasiado tarde...
Y descendemos demasiado rápido.
Vamos directo a una enorme selva tropical.
Nate
Nate
Lo siento, pero este será un aterrizaje un poco brusco.
Lo siguiente que recuerdo es que rozamos las ramas altas.
Por suerte, atravesamos el follaje...
Y damos con un claro de arbustos.
¡PAM!
Nos estrellamos contra la alta pero suave hierba tropical.
Lo siguiente que recuerdo es que estoy boca arriba.
Mi respiración es rápida y débil.
Estoy golpeada, pero no me rompí nada.
Puedo oír la voz apagada de Nate por debajo de mí.
Nate
Nate
¿Podrías darte la vuelta para destrabarnos?
Kiley
Kiley
¡Oh, rayos! ¡Perdón!
Me doy la vuelta. Nate se desabrocha.
Luego se levanta y me ayuda a ponerme de pie.
Nate
Nate
¿Estás bien?
Kiley
Kiley
Sí. ¿Y tú?
Nate
Nate
Sí.
Echa un vistazo alrededor.
Parece que estamos justo en medio de la selva.
Nate
Nate
Ah…
Kiley
Kiley
¿Qué vamos a hacer?
Busca en su mochila y saca la radio.
Nate
Nate
Nate a Andrew, Nate a Andrew. ¿Me copias?
Pasa un breve momento y luego Andrew responde.
Andrew
Andrew
Habla Andrew, te copio.
Andrew
Andrew
¿Qué les pasó, chicos?
Nate
Nate
Tuvimos una pequeña falla.
Nate
Nate
Nos desviamos de curso.
Andrew
Andrew
¿Sabes la ubicación?
Nate
Nate
No.
Nate
Nate
Solo sé que estamos muy al oeste.
De repente, el oído de Nate reacciona.
Nate
Nate
Espera. Oigo una cascada.
Andrew
Andrew
¡Ah! ¡Sé exactamente dónde están!
Andrew
Andrew
¡Vaya! ¡Están MUY lejos de la zona de aterrizaje!
Andrew
Andrew
Como a un día a pie.
Kiley
Kiley
¡¿UN DÍA?!
Nate
Nate
¿Qué nos sugieres hacer?
Andrew
Andrew
Llamaré a un helicóptero de rescate.
Andrew
Andrew
Lleguen a la cascada.
Andrew
Andrew
Tendrán que bordearla hasta abajo.
Andrew
Andrew
Después, sigan el río un poco más adelante.
Andrew
Andrew
Luego el helicóptero irá a buscarlos en las aguas tranquilas del río.
Nate
Nate
Entendido. Gracias.
Nate apaga la radio y se voltea hacia mí.
Nate
Nate
¿Lista para una pequeña aventura?
Kiley
Kiley
¿Ya no tuvimos una?
De repente, el cielo retumba y se abre.
Comienza un fuerte aguacero.
Sonríe.
Nate
Nate
Supongo que no.
Empezamos a caminar hacia la cascada...
Y en poco tiempo estamos empapados.
Después de un poco de silencio, Nate habla.
Nate
Nate
¿Sabes? Tal vez no sea el mejor momento...
Nate
Nate
Pero si logramos salir de aquí...
Nate
Nate
¿Me dejarías invitarte a un trago?
Mi corazón palpita. Me sonrojo.
Kiley
Kiley
¿Me estás invitando a salir?
Nate
Nate
¿Te parece poco profesional?
Kiley
Kiley
Depende...
Kiley
Kiley
¿Haces esto con todos tus clientes?
Se detiene y me mira fijamente a los ojos.
Nate
Nate
No. Nunca.
Puedo sentir la sinceridad en sus palabras.
Es fuerte. Me hace estremecer de pies a cabeza.
Kiley
Kiley
Entonces, sí, puedes invitarme a un trago...
Kiley
Kiley
Si salimos de aquí con vida.
Sonríe.
Nate
Nate
Entonces, me aseguraré de que así sea.
¡Dios mío!
Si supiera cuántas ganas tengo de besarlo.
Nate
Nate
Mira.
Llegamos a la cascada.
¡Es enorme! Casi 25 metros de altura.
Empezamos a bajar la colina resbaladiza que la rodea.
Y de repente...
Oímos un estruendo.
Nos detenemos y volteamos.
En lo alto de la montaña, vemos una escena espantosa.
Árboles grandes que caen uno por uno y se rompen como ramas.
Algo enorme los está derribando.
Nate
Nate
Alud…
Kiley
Kiley
¿Qué?
Nate
Nate
Viene directo a nosotros.
Nate
Nate
Tenemos que saltar.
Kiley
Kiley
¡¿QUÉ?!
Nate se voltea hacia mí.
Nate
Nate
¿Confías en mí?
Kiley
Kiley
Por supuesto, pero...
Nate
Nate
¡¿Confías en mí?!
Por primera vez, Nate se ve realmente desesperado.
Vuelvo a mirar hacia la montaña.
El alud se aproxima rápido y con fuerza.
Kiley
Kiley
¡Sí, sí! ¡Confío en ti!
Nate
Nate
Tenemos que saltar o moriremos.
Kiley
Kiley
¿Podemos al menos hacerlo a la cuenta de tres?
Nate
Nate
¡No!
Me toma de la mano y saltamos.
El tiempo se detiene mientras caemos.
Tengo el corazón en la garganta.
Y antes de darme cuenta...
¡PUSH!
Chocamos contra el agua.
Nate
Nate
¡Sujétate de mí!
De repente, estamos atrapados en aguas rápidas...
Que nos arrastran y nos hunden...
Nos golpeamos contra las rocas...
Y caemos por pequeñas cascadas.
Pero nunca suelto a Nate.
La intensidad de ese momento parece una eternidad.
Luego todo empieza a volverse más lento y tranquilo.
El río se abre y la corriente nos empuja despacio hacia la orilla.
Todavía estoy aferrada fuertemente a Nate.
Estoy a punto de decirle algo...
Cuando me doy cuenta de que no se mueve.
Kiley
Kiley
¿Nate?
No responde. Tiene los ojos cerrados.
Al fijarme...
Le sangra mucho un lado de la cabeza.
Kiley
Kiley
¡Nate!
Arrastro su cuerpo inmóvil fuera del agua.
Me esfuerzo sobremanera.
Kiley
Kiley
¡Nate! ¡¿Me oyes?!
Nada.
Kiley
Kiley
¡Nate, por favor!
De nuevo, no hay respuesta.
Rompo en llanto...
Abrumada por una desdicha que nunca antes había sentido.
Pongo mi cabeza contra su pecho en busca de algún latido.
Y ahí es cuando oigo...
Nate
Nate
Te dije que lo lograríamos...
Lo miro.
Ahora Nate tiene los ojos abiertos.
Me sonríe apenas.
Kiley
Kiley
¡Dios mío!
Lo envuelvo con mis brazos.
Luego escucho el helicóptero...
Que se aproxima en la distancia.
Salto y empiezo a hacerle señas con las manos.
Kiley
Kiley
Aguanta, Nate.
Kiley
Kiley
Ya viene la ayuda.
Me hace un gesto para que vuelva a su lado.
Nate
Nate
Oye…
Nate
Nate
¿Se vale si en cambio te invito a jugo de manzana?
Nate
Nate
¿Y tenemos la cita en el hospital?
Le sonrío con alegría…
Y se me inundan los ojos de lágrimas.
Kiley
Kiley
Sí. Claro que se vale.
El helicóptero aterriza.
Los rescatistas corren hacia nosotros.
Y tengo que decir...
Que nunca había deseado tanto una cita en mi vida.
Piloto
Piloto